Cirugía mínimamente invasiva

La cirugía mínimamente invasiva (CMI) ha sido un tema caliente durante los últimos años ya que se ha convertido en un enfoque mucho más común para una variedad de procedimientos. Llevada a cabo a través de pequeñas incisiones, los que la proponen claman que la CMI da como resultado menos dolor, menos pérdida de sangre, una estancia más breve en el hospital y una recuperación más rápida. También se han desarrollado nuevas técnicas, instrumentos e incluso nuevas prótesis para su utilización en las cirugías mínimamente invasivas

En muchos casos, todo esto pudiera ser cierto. También creo que la incisión al final debe lucir como si la hubiera cerrado un cirujano plástico. Sin embargo, lo que es más importante es la atención al detalle por debajo de la incisión. La longitud de una incisión y una “cicatriz que luce muy bien” no son sustitutos para el mejor resultado y recuperación quirúrgicos.

Muchos respetables cirujanos de reconstrucción de cadera y rodilla han expresado preocupación acerca de algunos procedimientos de CMI. Un número de estudios ha reportado resultados inferiores con un aumento en las complicaciones con el uso de la CMI en comparación con los enfoques estándar.

Claramente, el objetivo final de crear una reconstrucción de rodilla o de cadera es aliviar el dolor e implantar una prótesis de larga duración que permita al individuo involucrarse en actividades que le apasionan. Realizar esto a través de una incisión más pequeña con menos disección es aún más ventajoso solamente si lo mismo no compromete el objetivo final.

En el Centro Leone para Cuidados Ortopédicos, yo siempre llevo a cabo una cirugía tan mínimamente invasiva como sea posible, haciendo que al final la incisión se vea tan estéticamente delicada como sea posible. Sin  embargo, con los reemplazos totales de cadera y de rodilla, los aspectos más importantes del procedimiento son la manipulación meticulosa del tejido blando, el posicionamiento y el equilibrio de los componentes y el cierre de la herida con gran atención a la prevención de la infección. Cuando los pacientes me preguntan sobre mi enfoque, mi respuesta es que yo hago énfasis en la manipulación con delicadeza del tejido blando que preserva el músculo en lugar de cortarlo o traumatizarlo. Si alguna de estas cosas pudiera verse comprometida debido a una preocupación con el tamaño de la incisión, yo enfatizo que la atención del procedimiento se debe enfocar en alcanzar todos los objetivos quirúrgicos por debajo de la superficie de la piel, puesto que eso es lo que determinará un implante exitoso, la recuperación y la funcionalidad de la prótesis.

Dicho esto, una incisión debe ser tan pequeña como sea posible pero a la vez permitir la colocación perfecta de los componentes, el equilibrio de los tejidos blandos y la recreación de la longitud adecuada de la pierna. La incisión no debe hacerse tan pequeña que el cirujano tenga que batallar y que los tejidos resulten rasgados y traumatizados. Yo veo pacientes recuperarse mucho más rápidamente cuando los tejidos se tratan con delicadeza. El posicionamiento de los componentes, las prótesis perfectamente alineadas y la longitud adecuada de la pierna (todos los cuales mejoran la longevidad) no se pueden sacrificar en virtud de una incisión más pequeña. La cirugía de reemplazo de cadera y rodilla se lleva a cabo para aliviar el dolor y restaurar la calidad de vida, no para hacer que pequeñas incisiones funcionen meramente debido a su tamaño y apariencia.

Mi mejor consejo es elegir a un cirujano en base a su reputación, su experiencia y un mutuo sentido de confianza. A la vez que es importante debatir sobre todos los nuevos procedimientos y tecnologías disponibles, en última instancia lo que usted necesita saber es que su cirujano elegirá el mejor curso de tratamiento y el procedimiento quirúrgico que sea adecuado para usted.